Comprender textos informativos

Un texto informativo o expositivo es aquel en el cual se presentan, de forma neutra y objetiva, determinados hechos o realidades. A diferencia de la argumentación, mediante el texto expositivo no se intenta convencer, sino mostrar. Un ejemplo típico de texto expositivo es el texto científico.

En la escuela, muy a menudo se leen textos informativos con la intención de que nuestro alumnado los entienda e incorpore. Pero desde casa, ¿cómo podemos seguir ayudando a los niños y niñas a incrementar la comprensión lectora de estos textos?, ¿cómo guiarlos a leer comprensivamente los textos informativos?

Según las aportaciones de la programación neurolingüística (PNL), que ha estudiado a las personas con éxito en esta habilidad, la forma de hacerlo es la siguiente:


PASO 1.

Antes de empezar, los niños/as deben tener expectativas, deben imaginarse –preguntarse interiormente– lo que van a encontrar.

Sin expectativas, la capacidad de comprensión de lo que lean será menor y el motivo es que no habrá un diálogo inicial, unas ideas previas con las que relacionar el contenido de lo que lean. Por eso merece la pena pedirles que se imaginen qué van a leer, qué imágenes les vienen a la cabeza al conocer el título, el tema de lectura, las imágenes que ilustran la lectura, y animarlos a ser conscientes de las ideas previas que tienen de ese tema: ese es el punto de partida.

Entonces, hay que generar unas hipótesis previas soportadas sobre un diálogo interno y unas imágenes internas a partir de las cuales abordar la lectura.


PASO 2.

Mientras leen el texto, ir “traduciéndose” la lectura en sus palabras.

Es decir, leen un trozo corto (una frase o un párrafo corto de modo que puedan ir practicando esta técnica de comprensión lectora) y se lo reexplican con sus propias palabras: “Acá dice que la luna tiene ciclos de veintiocho días”, “esto quiere decir que…”

En este paso, también pueden dialogar por dentro sobre el texto que están leyendo: “¡qué curioso!”, o bien “¿por qué veintiocho y no treinta o más días?” o bien…

Posteriormente siguen leyendo la siguiente frase, traduciendo y dialogando internamente.


PASO 3.

Al terminar la lectura, preguntarse: “Entonces, ¿qué quería decir –informar– el texto?”, “¿encaja con lo que supuse que diría?”, “¿qué nuevas dudas tengo?”, …


Explicitar estos tres pasos mentales puede ser un cambio inmenso para los niños y niñas que carezcan de esta estrategia de comprensión lectora en textos informativos.

Practicando esto pueden superar sus dificultades y les será más sencillo: reconocer las ideas principales de cada párrafo, conectar las ideas entre sí, identificar el tema del texto, reorganizar la información por medio de cuadros sinópticos, mapas conceptuales, líneas de tiempo, etc.